Venezuela Orwelliana. Por @Laureanomar

Mirada-de-ChávezPor Laureano Márquez.

Si no fuera porque uno tiene la tranquilidad de la falta de seriedad atávica que nos rige, los signos de los últimos tiempos serían alarmantes. Marx (no Groucho sino Carlos), decía que la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa. La nuestra, como farsa es sumamente trágica por las consecuencias que algún día habremos de pagar por tamaño desastre.

Es que la Venezuela de hoy parece una parodia de 1984, la famosa novela de George Orwell, de quien proviene el término orwelliano, usado para etiquetar a las sociedades de pretensiones totalitarias. En 1984 encontramos, entre los 4 ministerios, uno llamado Ministerio de la verdad -cualquier similitud con el noticiero de la verdad del que hemos escuchado hace poco, no es pura coincidencia- que nos remite a ese deseo que tienen ciertos gobiernos de reconstruir el pasado, el presente y el futuro a la medida de sus pretensiones de hegemonía política.

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Vargas Llosa y Giles Lipovetsky: alta cultura vs cultura de masas

Por Alberto Ojeda. El Cultural.

Lleva unas semanas Vargas Llosa emitiendo un lamento en cada medio de comunicación que le entrevista a propósito del lanzamiento de su último libro, La civilización del espectáculo (Alfaguara). Se queja el Nobel peruano (y español) de que la cultura, todo aquello que se viste con sus ropajes, ha bajado a profundidades abisales en los últimos años. Pues bien, ese lamento ha encontrado esta tarde una réplica de peso: la que le ha opuesto el filósofo y sociólogo francés Giles Lipovetsky en el Instituto Cervantes de Madrid, durante la presentación en público del ensayo de Vargas Llosa. Continúa leyendo Vargas Llosa y Giles Lipovetsky: alta cultura vs cultura de masas

La leyenda del salto del fraile

Corrian los inicios de la década de 1860 y entre las nobles familias que habitaban Lima se distinguía la del Marqués de Sarria y Molina, quien había enviudado, concentrando desde entonces todo su afecto en su única hija, Clara, de 12 años de edad. Con el paso del tiempo, la niña creció bajo los cuidados de su nana Evarista, una mulata quien tenía un hijo llamado Francisco, tres años mayor que la niña.

Francisco, quien era el engreído del Marqués, se enamoró de Clara, a tal punto que la hermosa joven quedó embarazada lo que originó una verdadera convulsión en la sociedad de la época. El Marqués, ofuscado y ofendido ante tal ultraje, ordenó que Francisco sería encerrado en el Covento de La Recoleta y se le haría fraile. En cuanto a la niña, su padre decidió que un largo viaje era lo más conveniente. Tres días después, podía verse a Panchito con el cerquillo y hábito de monje dominico, ayudando en la misa del padre Mendoza. Continúa leyendo La leyenda del salto del fraile