Desestimar al árbitro electoral puede desmovilizar a los votantes

oficina7Entrevista ofrecida al diario El Carabobeño (18/03/2013).

Por David A. Rondón

La pronunciada desigualdad entre los aspirantes a la Presidencia no puede pasar desapercibida. Capriles Radonski aceptó el llamado de la Unidad y enfrentará en las urnas a Nicolás Maduro, aún a sabiendas de toda la maquinaria del partido de gobierno, instituciones parcializadas y un Poder Electoral cuestionable, este último uno de los escollos más importantes por superar, porque es mejor no desestimar al árbitro electoral para evitar desmovilizar a los votantes.

El elemento más importante para confrontar la elección presidencial del 14 de abril será el corto tiempo que se tiene para amoldarse a ella, a juicio del analista político Xavier Rodríguez Franco, quien estimó que en ese lapso no deben presentarse dudas al elector, pues existen otros elementos por los cuales debatir, aunado al contexto del proceso de transición tras la muerte del presidente Chávez y de cómo se ha utilizado su funeral como una precampaña oficialista.

– ¿Podrían considerarse estas elecciones, más allá de un instrumento democrático, un proceso deslegitimado por tantas dudas hacia el CNE?

– En el imaginario colectivo de la deslegitimación del árbitro electoral sólo están los opositores y algunos de los no alineados. Se debe tener cuidado, pues a los primeros es a quienes podría afectar, como ocurrió en el pasado. Mandar un mensaje desde una candidatura que haga excesivos miramientos a las condiciones, de mostrar dificultades en la paridad, podría acarrear un elemento de desmovilización importante. Ciertamente existen circunstancias lamentables que persisten en el sistema electoral, pero el pragmatismo que impone esta elección, sin precedentes por el tiempo y sus características, con menos dinero para el caso de la oposición y menos preparación, es necesario confiar y luchar.

– ¿Puede la oposición liderar un proyecto vencedor ante las adversidades?

– Se debe tomar en cuenta un elemento, que fue el efecto posterior del 7 de octubre en la oposición. Lograron un récord electoral sin precedentes. Capriles logró despertar una movilización, un diseño de campaña muy atractivo, arriesgado, que rompió con una forma tradicional de hacer campaña en la oposición. La derrota mostró luego una falta de cohesión en diciembre, durante las regionales, cuando se perdieron espacios de poder. Es importante la participación de todos los actores. El desafío de la oposición de mantener el liderazgo o una dinámica mucho más integral, requiere profesionalismo político.

– Hasta ahora la campaña está diseccionada en ataques directos y denuncias entre ambos bandos ¿es correcta esta vía a menos de un mes para las elecciones?

– En el caso del chavismo es una táctica de continuidad, es un mensaje que se lanza al electorado, no sólo de cohesión a sus seguidores, sino de convicción de que la mejor forma de continuar el legado de Chávez es mantener también la polarización y el lenguaje excluyente. Que sólo el pueblo está con Chávez y que el pueblo “democráticamente válido” sí está con el Gobierno. Actúan más por instinto que por cálculo.

En la oposición es una estrategia. Más allá de la campaña de Capriles en 2012, que incluía denuncia, era enfática, fuerte, vigorosa, dinámica, rejuvenecida y abierta a todo el país, pero no presentaba la confrontación directa. Ahora se presenta una apuesta arriesgada, que podría medirse científicamente ante la opinión pública para determinar qué tan efectiva es.

Es un mensaje agresivo, contundente y radical que no va contra Chávez, sino contra Maduro y su falta de carisma. A Capriles se le cuestionaba mucho la excesiva pasividad en la confrontación, en la personalización, pero en la campaña actual está obligado a ello. Está asumiendo ese riesgo.

– En reiteradas oportunidades Capriles ha denunciado irregularidades electorales y otros actos que considera inconstitucionales ¿Cómo queda Venezuela ante organismos internacionales?

Estas observaciones tienen un papel de segundo plano. Pueden realizar informes pero son hechos solamente por académicos, que no sugieren realizar grandes cambios al sistema electoral o tomar decisiones vinculantes, pues esa tarea corresponde más a las fuerzas políticas. No es determinante para las revisiones de la normativa electoral, aunque ciertamente hagan faltas revisarlos.

– Capriles lanzó su candidatura y aseguró no temer “quemarse” políticamente ¿Puede afectar su carrera en caso de ser derrotado nuevamente?

– Para Capriles representa, en caso de perder, una oportunidad muy valiosa de reconfigurar y amalgamar las fuerzas de la oposición a través de su figura, que puede servirle de capital político de futuro como líder de la oposición.

Uno de los elementos de sociología política más interesantes para el plano democrático radica en las derrotas. En la historia reciente de América Latina se demuestra, como Lula que tuvo que perder cinco veces antes de ser presidente, o Evo Morales, que se enfrentó a situaciones electorales muy adversas. La derrota en tres ocasiones le constituyó una imagen de constancia y perseverancia, de seguir con fidelidad sus ideas.

Continuar en la batalla inspira a sus seguidores y genera respeto a sus adversarios. Eso en política es fundamental, como se demuestran las historias de Mandela o Lincoln, por poner algunos ejemplos

Las voces agoreras de que se va a quemar o si pierde será su cementerio político, depende de la forma en que se compita y cómo se metabolizan las derrotas, con un retiro táctico de cara al futuro. Capriles perdiendo puede seguir siendo vocero de la oposición, y como principal elemento de contención y de fiscalización de gestión de gobierno de Maduro, puede seguir un elemento en próximos escenarios políticos por venir.

Ejes de la campaña

Henrique Capriles. Trata de personalizar la contienda. Un tú a tú que sugiere una cuesta bastante arriesgada, con un tono más agresivo. -Demostrar cómo se han manejado las mentiras durante la convalecencia y muerte de Chávez. Que no hubo transparencia durante la información oficial. -El tema de los primeros 100 días de gestión. El gabinete ejecutivo es el mismo que era reconocido como el principal elemento acusador al entorno del Presidente que no solucionaba los problemas. -La idea del David contra Goliat, que mantiene viva la lucha dispar, de sacrificio, a sabiendas de que la posibilidad de perder es clara. -La campaña es de todos. Tratando de totalizar una imagen de verdadera unidad, planteando que la campaña es una responsabilidad de todos.

Nicolás Maduro. -Utilizando la imagen fresca de Chávez, intentando reencarnar o transferir la obra y legado del chavismo, mantener viva la narrativa de la lucha de clases, en términos raciales. -Nuevas promesas, que hacen alusión a algunos de los problemas más relevantes de la anterior gestión que han sido desatendidos. -Buscar la forma de revitalizar los ataques personales que tanto caracterizó a Chávez. Maduro busca asustar un poco, atacar la carga ética de los representantes de la oposición. -Las movilizaciones de masa. Inscripción ante el CNE o traslado del cuerpo de Chávez por Caracas, que permiten una situación de ruido que no hacen ver las carencias de discurso propio y falta de autonomía para tomar iniciativas, que puedan hacer ver al chavismo como revitalizado o renovado

Enlace original aquí.

Publicado por

Xavier

Politólogo (UCV y UAB). Magíster en Estudios Latinoamericanos (USAL). Director de la ONG Entorno Parlamentario (@eparlamentario). Miembro del equipo directivo de @EducaMiranda

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